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Comienzan las tareas de restauración del edificio del rectorado de la UNL

En una primera etapa, se tomarán muestras para estudiar los materiales con los que está hecho el edificio

Quienes en estos días transiten por bulevar y San Gerónimo notarán que el Rectorado de la Universidad Nacional del Litoral está cubierto por una enorme lona de protección.

 

Debajo de ella, especialistas en el cuidado del patrimonio están tomando muestras de diferentes sectores del histórico edificio, como parte de las acciones de restauración que se llevarán a cabo de cara a los primeros 100 años de la institución.

 

Estas acciones están destinadas a investigar en profundidad la materialidad de la fachada del edificio del Rectorado, recientemente declarado -junto con la manzana que integra también la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales- Monumento Histórico Nacional, mediante la ley 27.416.

 

El objetivo de las intervenciones es conocer las características materiales de la fachada del edificio, los sistemas estructurales con los que está construida, y el grado de alteración que tiene a fin de tomar las mejores decisiones para la restauración y puesta en valor.

 

Con el asesoramiento de especialistas en la materia se realizarán pruebas y estudios en el cuerpo central, sector más significativo de la fachada. Las muestras obtenidas a través del "cateo" -tal la denominación técnica de esta acción- serán sometidas a pruebas de lavado y consolidación, y a estudios del material en sí mismo, a través de ensayos de laboratorio.

 

Este primer estudio arrojará información precisa para definir los criterios más adecuados de actuación sobre la materia con la que está construido el edificio, tanto de materiales originales como las "patologías", tal como se denominan los efectos de la agresión causados por el tiempo y efectos externos han degradado la materialidad original del edificio.

 

“La toma de muestras que estamos realizando en el frente, nos va a permitir definir qué tipo de tratamiento habrá que usar en todo el edificio y poder volver todo al material original o, por lo menos, próximo a lo que era originalmente”, informó el rector de la Universidad Miguel Irigoyen.

Mediante un sistema de andamios -podrán verlos si pasan por el lugar- se accederá de forma directa a cada elemento ornamental del sector, los cuales serán evaluados y relevados en detalle.

El tiempo estimado para la extracción de muestras es de un mes, pudiendo variar dependiendo de los grados de complejidad que se encuentren en el proceso.

 

En cuanto a los tiempos estipulados para la realización de la obra Irigoyen, expresó que se espera “poder adjudicar la obra lo antes posible porque la idea es llegar a octubre de 2019, para el centenario de la Universidad, con la fachada restaurada".