La entidad referente del sector generador de energía renovable solicitó con urgencia la necesidad de recibir los montos correspondientes a créditos externos.
La Cámara Eólica Argentina (CEA) solicitó una audiencia con los funcionarios del Banco Central para plantear la necesidad de implementar “con urgencia” adecuaciones a las restricciones cambiarias vigentes que permitan al sector recibir el desembolso de créditos externos por unos 2.000 millones de dólares.
Fuentes de la cámara empresaria explicaron a Télam que los financiamientos de los proyectos de generación de energía no han resultado inmunes a las disposiciones de la normativa cambiaria, al destacar que “las estructuras de financiamiento se vieron profundamente afectadas por las regulaciones” que adoptó el Banco Central ante la coyuntura macroecónomica.
El dictado de la normativa cambiaria de los últimos meses suspendió el ingreso de divisas al país, destinado a los proyectos de generación eólica, ante la incertidumbre de los bancos internacionales respecto de cómo habrían de encuadrar estos financiamientos en las regulaciones.
Por el contrario, el resto de los compromisos comerciales, laborales y sociales que los desarrolladores de los proyectos de generación planeaban pagar con los desembolsos de los préstamos no tuvieron el mismo comportamiento.
“De tal manera que la falta de ingreso de los fondos comprometidos, obligaron a suspender las tareas en varios proyectos“, se explicó en la entidad empresaria.
En ese contexto de incertidumbre, la empresa Genneia decidió paralizar la construcción de cuatro parques eólicos en las provincias de Chubut y Buenos Aires, lo que motivó la suspensión de unos 900 trabajadores, a no poder hacer efectivo en el país préstamos ya acordados por 300 millones de dólares.
Las fuentes de la CEA consideraron que “es factible lograr una solución mínima y satisfactoria para los proveedores del financiamiento“, pero advirtieron que “la situación de los proyectos en el mientras tanto, se vuelve cada vez más preocupante“.
Para complementar el escenario, se alertó sobre el “daño reputacional” que estas demoras e incertidumbres causan a la vista de los organismos internacionales, de los bancos de desarrollo del exterior y de las ECAs, ponen en peligro no solo los desembolsos comprometidos sino la posibilidad de financiar otros proyectos de infraestructura.
Télam