Las deudas obligan al equipo de barrio Arroyito a vender. Todos los cañones apuntan a Ledesma pero apareció un tapado.
La necesidad imperiosa de conseguir divisas para enfrentar los préstamos y compra de jugadores todavía no efectivizadas obliga a Rosario Central a vender. Cuando todos los cañones apuntan a la chance de que el arquero Jeremías Ledesma sea el nombre que seduce a la dirigencia para poder hacer una diferencia y equilibrar las finanzas, en las últimas horas apareció otro futbolista pretendido por un equipo mexicano, Fernando Zampedri.
El delantero, quién está a préstamo en la Universidad Católica de Chile, es uno de los apellidos que seducen al Necaxa para reforzar la delantera.
Está negociación va atada a la posibilidad que tiene otro delantero argentino Mauro Quiroga, quien tuvo una gran temporada en el Necaxa, de partir al América de México, en caso que se dé esa chance se le abrirán las puertas al “Toro”.
Zampedri llegó a los cruzados chilenos en el mercado anterior, lo raro de esta situación que al delantero no le fue mal, ya que en diez partidos convirtió cinco. Más allá de esto, la dirigencia de Universidad Católica no solo evitó hacer uso de la primera opción de compra sino que también estaría dispuesto a dar de baja el contrato más allá que le quedan seis meses más de vínculo.
El conjunto chileno se podía haber quedado con el jugador a cambio de 1.5 millones de dólares, pero la crisis económica generada por la pandemia hicieron que evitara está opción, pero tenían una segunda oportunidad en diciembre que ascendía a 2 millones de dólares que aparentemente también informaron que no la negociarán.
Hasta el momento, los Rayos, (como se le denomina al Necaxa) son dirigidos por Alfonso Sosa, y tienen en su plantel (además de Quiroga) a los argentinos Rodrigo Noya (nacionalizado mexicano) y Maximiliano Salas (ex All Boys).
El ex delantero de Atlético Rafaela y Atlético Tucumán de 32 años, llegó al Canalla en 2017, donde disputó 45 partidos y convirtió 11 goles.
Imágenes: Gentileza