El presidente de Rosario Central evaluó el futuro de la Copa de la Superliga, los cambios en AFA y el impacto económico del COVID-19 en la vida de la institución de Arroyito.
Muchos temas movilizaron, en los últimos días, a los dirigentes del fútbol argentino y los cambios que se vienen para la estructura de los campeonatos. Para el presidente de Rosario Central, Rodolfo Di Pollina, la idea de continuar la Copa de la Superliga no sería conveniente: “Dada la situación hay que dar por cerrado este ciclo, porque es difícil que se pueda reestablecer en las próximas semanas”.
Ademá el presidente auriazul manifestó que “los cuerpos técnicos están pidiendo entre dos y tres semanas para aclimatar a los jugadores porque sino habrá riesgo de lesiones. Lo mejor sería programar la pretemporada para el torneo que viene y nos de tiempo para organizarlo”.
El presidente canalla explicó el porque del cambio de Superliga a AFA en el manejo del fútbol, “hubo una dinámica macropolítica, eso fue fundamental dado que el ente que dirige el fútbol argentino está alineado con el gobierno nacional y el cambio se genera por eso, también desde los clubes vimos una oportunidad de mejora, de cortar el doble comando”.
Para Di Pollina la organización de Superliga tenía sus pro y contras “había buena intención en ordenar y dejar las reglas claras, el problema estuvo en que puso un reglamento similar al de Suecia y España, muy rígido, y en la situación de Argentina donde no hay mucha previsibilidad, con muchas contradicciones en cuanto a tener licencias con algunos clubes, ahí se perdió credibilidad”.
“Dada la situación que vivirá el fútbol argentino se tendrían que ir la menor cantidad de equipos al descenso para poder apostar a los juveniles, los presupuestos bajarían, ojalá se quede con 24 equipos el torneo” marcó sobre los futuros descensos.
LA LUCHA CONTRA EL CORONAVIRUS
Las decisiones sobre cómo encaró el gobierno nacional la lucha contra el COVID-19 fue otro de los puntos ineludibles “todos tenemos una gran incertidumbre, la estrategia nacional es tratar de parar que esto se propague, estamos viendo dos escenarios, uno el de tratar de frenarlo y que no haga los estragos que está haciendo en Europa y el más difícil es el que avance y colapse el sistema médico por eso nos adelantamos y ofrecimos nuestras instalaciones”.
El referente Canalla saca algo positivo “dentro de lo malo que no está pasando, está cachetada colectiva hay que aprender, reflexionar y ver que se puede cambiar como sociedad. Las crisis tienen que sacar lo mejor de nosotros y que sirva para aprender hacia adelante”.
El perjuicio económico que azotará a los clubes es un tema de preocupación “es terrible, imaginen que los dos ingresos más importantes que tiene el club es el marketing y la televisión, en los socios sabemos que vamos a tener un impacto y estamos buscando la forma de comunicarnos y dar beneficios. Y la televisión garantizó marzo pero si no vuelve el fútbol hay posibilidades que no pague más, el impacto será muy fuerte”.
Uno de las decisiones que se podrían tomar para pilotear la tormenta podría ser la baja en los sueldos de los jugadores “No hay que apurarse pero si esto continúa se tendrá que tomar este tipo de salidas como la de recortar los sueldos, todos vamos a tener que ajustarnos, tiene que haber un criterio de solidaridad, esperemos que se solucione rápido pero si se estira en el tiempo y hay un corte en la cadena de pago nos sentaremos todos y trataremos de buscar la sustentabilidad”.
Imágenes: Gentileza Rosario Central