El economista Alejandro Bonalumi dijo que la decisión de liberar la compra de dólares para ahorro era necesaria, aunque no suficiente. Perspectivas para el corto y mediano plazo
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, anunció este viernes un nuevo paquete de medidas económicas, que incluyeron la habilitación de la compra de dólares para ahorro, a aquellas personas que demuestren capacidad contributiva, como así también la baja del 35 al 20 por ciento en el Impuesto a las Ganancias y a las compras efectuadas con tarjetas en el exterior.
En diálogo privado con IMPULSO, el economista Alejandro Bonalumi, afirmó que la decisión “era necesario, pero no suficiente. El Gobierno se dio cuenta que con la estrategia que venían manejando no llegaba a 2015 con el nivel de reservas. Entonces dejaron correr la divisa dos días para buscar un nivel de equilibrio y ahora de alguna manera reconoce que se equivocó y vuelve sobre sus pasos, casi al principio del cepo.
¿Por qué era necesaria la medida?
Porque es fundamental equilibrar el tipo de cambio a un valor razonable para las economías regionales y la competitividad. No alcanza para solucionar la caída de reservas, ni la fiebre de dólar, ni la incertidumbre. Hay que armar toda una serie de medidas complementarias para que esta decisión sirva realmente para que haya un cambio económico positivo y significativo. Después de tanto tiempo de no reconocer errores como la inflación y de saldar el déficit con emisión, cualquier solución que se intente será más dolorosa.
¿Cuál será el impacto?
El principal problema es la desconfianza en el gobierno. Cuando la presidente Cristina Fernández de Kirchner ganó las elecciones con el 54 por ciento podía tomar decisiones de cualquier tipo y era mucho más fácil la implementación y ver los resultados en el corto plazo. Hoy, la gente desconfía del gobierno, entonces cualquier medida que se toma, en principio es vista con cierto recelo.
¿Habrá suba de precios?
Es lo que se espera en el momento en el que el Gobierno sincera el tipo de cambio. Porque aquel que exporta va a querer vender en el mercado interno a los mismos precios que vende en el exterior para que no decaigan sus ganancias. En realidad, es un círculo vicioso del cual no es fácil salir porque ahora, por ejemplo, habrá que pensar en una discusión paritaria superior. En cuanto a los productos de primera necesidad, no creo que suban de manera significativa pero hay muchos productos satélites que las empresas tendrán que aumentar su valor.
¿Qué nivel de confianza hay en la moneda nacional?
Hoy no hay confianza. El que tiene un peso se lo saca de encima, comprando bienes o viajando. La gente no quiere el peso en el bolsillo porque la inflación lo “quema” en el corto plazo. Si la idea es que la gente se quede con los pesos hay que subir la tasa de interés para que el plazo fijo sea atractivo, pero eso genera, al mismo tiempo, un enfriamiento de la economía porque en lugar de invertirlo, la gente lo ahorra. Es decir, la salida al problema de la economía ya no es gratuita.
Ahora que el Gobierno dio señales de querer estacionar el dólar alrededor de los 8 pesos ¿Qué papel jugará el dólar Blue?
Es una gran incertidumbre. En principio hay que decir que el dólar Blue va a seguir existiendo. Habrá que ver qué tan flexible es la Afip y el Banco Central con estas medidas. Para desalentar un mercado ilegal, hay que aceitar y flexibilizar el mercado legal. Entonces, si realmente se cumplen las medidas el mercado del dólar Blue perderá fuerza. En cambio, si estos anuncios son para bajar la expectativa pero en la práctica no se cumple, el dólar informal se fortalecerá nuevamente.
Imágenes: Sica Toscani Media Library para IMPULSONEGOCIOS.COM