Este nuevo instrumento se aprobó por ordenanza en el Concejo Municipal de Rosario para darle “un nuevo freno a la violencia machista” según expresa el cuerpo en un comunicado.
La norma que establece el Protocolo de Actuación ante Situaciones de Violencia de Género en el ámbito de la Administración Pública Municipal se aprobó en la sesión del 2 de julio y forma parte de un largo proceso iniciado en 2018.
La injerencia del protocolo será para toda entidad u organismo que dependa de la Municipalidad, así como los ámbitos que a futuro se incorporen; abarca a los organismos descentralizados, entes autárquicos, empresas o sociedades del Estado Municipal, sociedades de economía mixta o con participación estatal mayoritaria y el Concejo Municipal.
Dentro de sus objetivos se plantea “garantizar un ambiente libre de discriminación, hostigamiento y violencia contra las mujeres y personas LGBTIQ+”.
También se propone promover condiciones de igualdad y equidad, generar acciones destinadas a la prevención, difusión y capacitación del personal municipal; establecer canales de comunicación pertinentes para efectuar la difusión de los marcos normativos vigentes y el presente protocolo”.
Otros propósitos son “adoptar medidas tendientes a la erradicación de toda forma de violencia contra las mujeres y personas LGBTIQ+” y trabajar en la sensibilización, capacitación, investigación e información para la promoción y defensa de los derechos de las mujeres y personas del colectivo de la diversidad.
El protocolo se aplicará en aquellas conductas que impliquen situaciones de violencia de género. Es decir “todas aquellas conductas, acciones u omisiones que, de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, y basadas en una relación desigual de poder, afecten la vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también la seguridad personal de las mujeres cisgénero, transgénero y personas LGBTIQ+”.
Dentro de los tipos de violencia se incluye violencia física, psicológica, sexual, económica y patrimonial, simbólica y política.
La presidenta del cuerpo, María Eugenia Schmuck, valoró la iniciativa acordada desde la comisión de Feminismos y Disidencias: “La violencia es ejercida por esta sociedad patriarcal hace muchísimos años, siglos. Desde que entendimos que vivíamos en una sociedad violenta y patriarcal, empezamos a denunciar y por eso en un protocolo de violencia tienen que ser protagonistas las mujeres, no porque no creamos que los hombres no deban acompañar los cambios que el feminismo propone, sino porque no son víctimas de violencias por el mero hecho de ser hombres, sí las mujeres, sí las personas trans, sí todo el colectivo LGBTIQ+. Por eso tenemos que construirlo entre todas, por eso es que tenemos que ser protagonistas.”
La presidenta de la comisión de Feminismos y Disidencias, Caren Tepp, consideró “ imprescindible inscribir este protocolo en el contexto de avance de las mujeres y las disidencias en las instituciones”.
La ordenanza aprobada este jueves tuvo su origen en la presentación de un primer expediente por parte de Marina Magnani, de Unidad Ciudadana, a mediados de 2018. La iniciativa refería a un Protocolo para garantizar los derechos de las trabajadoras y edilas frente a situaciones de agresión o violencia en el ámbito institucional del Concejo Municipal, y sus dependencias.
Acompañaron esa propuesta original, Norma López, del Frente de Todos-PJ; la ex concejala Celeste Lepratti, del Frente Social y Popular; María Eugenia Schmuck, del bloque Radical; y Caren Tepp, de Ciudad Futura .
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