El estudio de arquitectura Garnerone Ramos junto a la empresa Alba Castillo Construcciones entregó en los últimos días un proyecto inmobiliario en el macrocentro de Rosario que sobresale por una arquitectura especialmente pensada en armonía con el entorno.
El edificio tiene seis pisos y está ubicado en San Lorenzo 2521, entre Pueyrredón y Rodríguez. Consta de un ingreso a un hall unificado con el acceso a las cocheras y seis pisos en los que se reparten diez departamentos de un dormitorio de 38 metros cuadrados y dos monoambientes de 26 metros cuadrados pero que tienen un espacio exclusivo semi cubierto de otros 15.
Además, tiene un local comercial en planta baja y parrillero en la terraza.
De acuerdo a la información aportada a #IMPULSO por el arquitecto Nicolás Garnerone, uno de los responsables del desarrollo, se “tuvo como objetivo la creación de un espacio que permita una relación directa con el barrio de veredas anchas y edificios bajos”.
Así, más allá del requerimiento de la legislación vigente, el proyecto tiene una búsqueda estética que lo pone por encima de otros edificios en esa zona del macrocentro. Hacia eso apunta con la elección de aberturas corredizas que ocupan todo el ancho y el alto de los balcones y con el hierro de construcción que completa las barandas y el ingreso principal.
Está emplazado en un terreno de 8,66 metros de ancho por 17,5 de profundidad y ocupa una superficie construida de 876 metros cuadrados. En los últimos años en la ciudad surgieron cada vez más proyectos que buscan, desde la arquitectura, acoplarse al entorno y no romper la armonía de los barrios que los rodean.
Si bien este dato no es decisivo para los inversores, asegura una imagen armónica en cada zona de la ciudad y permite una incorporación a los diferentes barrios. Distintos empresarios del sector afirman que esta es una tendencia que continuará creciendo en nuevos desarrollos dentro de Rosario.