Se construirá en la localidad de Pueblo Brugo. En un mes comienzan las obras
La semana pasada se firmó el contrato para ejecutar el primero de cinco centros de fileteado y comedores de pescado en distintas localidades del corredor turístico de la costa del Paraná, en la provincia de Entre Ríos.
El centro estará instalado en la localidad de Pueblo Brugo y será atendido por los propios pescadores, constituidos en cooperativa para este fin. Su construcción comenzará en 30 días, previendo la finalización en 10 meses de trabajo. El proyecto se encuentra en el marco de una acción llevada adelante por el gobierno provincial, mediante la cual se realizaron capacitaciones y concursos con la participación de pescadores y organizaciones estatales y de la sociedad civil.
“Trabajamos con los pescadores para hacer más sustentable la actividad y agregarle valor a lo que producen”, dijo el gobernador Sergio Urribarri. “Nunca nos habíamos abocado de una manera tan completa y tan puntual al recurso humano. Es decir, trabajar mano a mano y cuerpo a cuerpo con los trabajadores para ver cómo hacemos sustentable la actividad y como la hacemos más digna”, resaltó.
La obra de los comedores de pescado se realizará con aportes de la provincia y cuenta con la ayuda del Ministerio de Agricultura de la Nación, que fue gestionada oportunamente por el gobierno provincial. Comenzará en un plazo de 30 días y su finalización está prevista en diez meses de trabajo. La inversión total asciende a 2,5 millones de pesos y beneficia en forma directa a 20 familias de pescadores e indirectamente a toda la comunidad a través de una oferta gastronómica original para el turista.
El centro es el primero de un proyecto más amplio que consiste en crear cinco centros de fileteado y comedores de pescado en distintas localidades del corredor turístico de la costa del Paraná. Los establecimientos se constituirán bajo el concepto de “cadena”, respetando un estilo arquitectónico y de servicios propio. Para ello se realizó un concurso de diseño mediante el Colegio de Arquitectos.
Además, se creará un sello de calidad con control bromatológico de los productos ofrecidos en todos los establecimientos. Los mismos tendrán la forma jurídica de cooperativas, administradas por los pescadores y sus familias.
El proyecto apunta a profundizar el agregado de valor en origen mediante la integración de un complejo productivo-turístico, fortaleciendo a su vez el trabajo cooperativo de los pescadores. Se pretende ampliar los ingresos y las capacidades del pescador y su familia, diversificar sus actividades respetando sus costumbres e idiosincrasia, preservar los recursos ictícolas regionales y mejorar su aprovechamiento económico.
Imágenes: NULL