La denominada Ley de la Madera fue sancionada en 2007 en pleno conflicto por la pastera Botnia y a la fecha la provincia sigue sin poder colocar sus productos en el país vecino
El gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, elevará al senado provincial un proyecto de modificación de la ley que hace que Entre Ríos sea la única provincia que no puede exportar madera a Uruguay.
La medida busca defender la actividad industrial forestal. La denominada Ley de la Madera fue sancionada en marzo de 2007 en pleno conflicto con Uruguay por la instalación de la pastera Botnia (hoy UPM) en la localidad de Fray Bentos y antes del fallo del Tribunal de la Haya. Hoy, esa herramienta legal colisiona y genera trabas en una de las principales cadenas de valor de Entre Ríos, la foresto industrial, en un contexto donde se necesita mejorar la competitividad y defender las fuentes laborales.
Los productores forestales afirman que la norma que impide la comercialización con Uruguay y atenta contra las inversiones y la generación de trabajo. Plantearon en diferentes reuniones a legisladores y funcionarios provinciales las necesidades del sector que requiere agilizar las ventas al exterior, hoy limitado por la legislación que prohibió la comercialización de rollizos con destino a la fabricación de pasta celulósica.
Un estudio efectuado para conocer el impacto de los bosques cultivados y su industrialización en Corrientes, Entre Ríos y Misiones reveló que el empleo en la industria forestal alcanza a casi 70 mil personas en la región mesopotámica, una cifra que confirma la importancia del sector y la necesidad de mejorar, en provincias como la nuestra, los controles en la extracción de madera y de redoblar los esfuerzos para proteger los bosques nativos.
El dato surge de un trabajo elaborado por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea y constituye un buen ejemplo para el Chaco, que históricamente no forestó ni reforestó a pesar de los anuncios y promesas de las sucesivas administraciones del Estado provincial. Según el estudio en cuestión, el empleo directo de la foresto-industria en 2013 (últimos datos disponibles) generó 22.302 empleos en Misiones; mientras que en Corrientes creó 7.685 puestos de trabajo directo y en Entre Ríos alcanzó los 9.136. Los responsables del trabajo indican que, si a estos datos se les suma el empleo indirecto generado en otras actividades, se observa que el trabajo total -tanto directo como indirecto- del sector forestoindustrial ocupa 40.009 puestos en Misiones el mismo año, mientras que en Corrientes son 12.430 empleos totales y en Entre Ríos 16.430.
En ese sentido, explican que las provincias de la Mesopotamia cuentan con la ventaja de tener condiciones agroclimáticas favorables para el crecimiento de bosques implantados. El estudio del Ieral señala, por otra parte, que el Valor Agregado Bruto generado totalmente por el sector forestoindustrial ascendió a 27.082,5 millones de pesos en Misiones durante 2013; mientras que en la provincia de Corrientes llegó a 6.473,4 millones de pesos y en la provincia de Entre Ríos fue de 2.665,3 millones de la misma moneda.
Imágenes: Norberto Sica