El desafío del Gobierno con sus finanzas públicas

El estancamiento de la economía de más de 10 años y el advenimiento de la “pandemia” dejaron a la luz los grandes problemas estructurales del país, y fundamentalmente el deterioro de las cuentas fiscales, siendo el origen y causa de los enormes problemas que en la actualidad tenemos en la economía real y de los negocios.

Con la llegada del virus COVID 19 quedo en evidencia y puso a la luz las realidades y condiciones  en la que vive muchísima gente en nuestro país.

Los problemas de décadas quedaron en la superficie y transparento circunstancias que ya todos conocíamos y mucho más la clase política.

Me refiero a los problemas estructurales y de condiciones miserables en la que vive gran parte de la población en nuestro país, y me permito recordar dos datos referenciales y de la realidad:

  1. La Provincia de Buenos Aires representa el 40 % de habitantes de nuestro territorio
  2. El AMBA con un 0,5% de territorio de nuestro país, representa un tercio de los habitantes.

No quedan dudas que LA ARGENTINA ESTA FRAGMENTADA con estos datos, sumados a las condiciones en la que viven estas personas, sin agua potable, sin cloacas, hacinados, donde en una casa viven no menos de 10 personas, dejando en claro el deterioro estructural en la que se encuentra esta población.

Si le agregamos los actuales indicadores de pobreza e indigencia de un 42% según últimas mediciones, podríamos decir que desde la vuelta de la democracia de 1983 este panorama se viene agravando, y los diferentes planes políticos implementados desde esa fecha son responsables de la situación actual en la que se encuentran gran parte de la población. Todos los gobiernos han utilizado estos espacios para generar votos que lo ayuden en cada una de las elecciones de turno. Es sabido  que cualquier político que gana en la Provincia de Buenos Aires tiene alta chances de ganar la presidencia, y cada uno de los gobernantes se aprovechó de esta situación y saco sus réditos, pero NADIE SOLUCIONO EL PROBLEMA DE FONDO Y ESTRUCTURAL que hoy se padece en esa zona.

Desde el punto de vista de los distintos programas económicos implementados han tenido casi todos, el mismo denominador común, RECAUDO EN LOS SECTORES PRODUCTIVOS O INTERVERVENGO EN LOS FLUJOS DE GANANCIAS DE LOS GRANDES GENERADORES DE UTILIDADES Y LUEGO ME DOY VUELTA Y REPARTO EN EL AMBA, un esquema que refleja claramente el rol del” interior de nuestro país” y su pujante mercado privado, en contraposición con el AMBA, dejando de manifiesto dos realidades muy distintas.

Ahora bien, el gran problema que ha dejado estas distintas prácticas es el tamaño del gasto público y su permanente déficit fiscal financiado con emisión monetaria y/o generación de deuda.

El desafío del Estado es reordenar las crónicas deficitarias cuentas públicas, para poder brindarle a los ciudadanos el bien público más importante: ESTABILIDAD MACROECONOMICA.

En este punto observamos los siguientes indicadores:

El estado se encuentra con los mismos problemas de base, déficit primario, endeudamiento y alto grado de financiación con emisión monetaria, causando inestabilidad macro económica.

El problema no se debe atacar por los síntomas sino por la enfermedad, la causa principal del desorden en las “finanzas públicas” es el “déficit fiscal”.

Resolviendo este problema sería el puntapié inicial para resolver los inconvenientes que surgen a raíz de tener déficit fiscal permanente en el tiempo, como lo son la brecha cambiaria, la inflación, la falta de competitividad, entre otros.

Es importante avanzar cuanto antes con una unificación y simplificación de los impuestos y regulaciones laborales, como así también revisar el sistema de coparticipación de los impuestos, para que de esta manera, generar un proceso de creación de nuevas empresas para poder dar ingresos a nuevos empleos formales y registrados.

La pandemia, sumada al plan de restricciones impuesto por el Gobierno no hizo otra cosa más que transparentar y dejar en evidencia los grandes problemas estructurales que tiene nuestro país, y que para que pueda comenzar a solucionarlos primero debe comenzar por el ordenamiento del sector público en la administración de sus cuentas fiscales, para poder dar soluciones a los grandes problemas de desigualdad social en la que se encuentra inmersa nuestra nación.

Fuente: LP CONSULTING