Desde octubre se pueden ver las aves de penacho amarillo, en la provincia de Santa Cruz.
El pingüino de penacho amarillo es una especie singular que arriba cada octubre a las costas de Puerto Deseado, en Santa Cruz.
La “Isla Pingüino” es el lugar que escoge esta especie para reproducirse y anidar, en un ambiente de preservación único, poblado por una gran variedad de fauna marina.
Cientos de turistas llegan cada año, por ser el único lugar en el Hemisferio Sur donde se le pueda contemplar desde tan cerca, arribando desde el continente.
La ciudad magallánica de Puerto Deseado se encuentra en el extremo oriental de Santa Cruz, a 292 kilómetros al sur de Comodoro Rivadavia y 736 kilómetros al norte de Río Gallegos. Cuenta con una variedad de fauna marina y su paisaje es representativo de la diversidad geográfica que puede encontrarse a lo largo de los casi mil kilómetros de costa santacruceña.
20 kilómetros al sur de esta ciudad, por vía marítima, se llega a la Isla Pingüino: un emergente rocoso de origen volcánico que data de hace más de 150 millones de años (período Jurásico) y que actualmente aloja con regularidad a aves, lobos y elefantes marinos, y dos especies de pingüinos: el de Magallanes y el de Penacho Amarillo.
La isla tiene un faro que data de 1902 y que actualmente es su ícono más representativo. En los comienzos, supieron vivir allí unas once personas. El faro funcionó primero con kerosene, luego con gas acetileno y más adelante, fue dotado de un sistema eléctrico abastecido con paneles solares. Actualmente se encuentra en desuso y junto a algunas ruinas a su alrededor, constituye uno de los atractivos de la Isla.
La colonia de pingüinos de penacho amarillo fue descubierta en 1985, cuando se realizó la primera travesía en kayak desde Puerto Deseado. En aquel momento había unas 200 parejas de estos animales; el crecimiento ha sido notable, se estima que actualmente hay unas 1200 que arriban cada octubre para reproducirse y anidar.
Imágenes: Cortesía Turismo Santa Cruz