Violencia y aborto, las “deudas” reclamadas en las calles del 8M

Las concentraciones comenzaron cerca de las 16 en diferentes puntos del país, en Rosario el epicentro fue una vez más el Monumento Nacional a la Bandera con una marcha multitudinaria.

Miles de mujeres argentinas recorrieron este lunes las calles del país confluyendo en la movilización del 4º Paro Internacional Feminista que bajo el lema “La deuda es con nosotra/es, ni con el FMI, ni con las iglesias” denunció al menos tres asignaturas pendientes en Argentina: violencia de género, aborto y feminización de la pobreza.

Las concentraciones comenzaron cerca de las 16 en diferentes puntos del país, en Rosario el epicentro fue una vez más el Monumento Nacional a la Bandera, luego de iniciar el recorrido desde la Plaza Montenegro.

El paro se hizo sentir fuerte en el centro rosarino. Con canciones a favor de la igualdad y el aborto, y en reclamo por los casos de femicidio, miles de mujeres, en su mayoría con sus pañuelos verdes, inundaron el centro de la ciudad con la consigna de que en el Día de la Mujer “no hay nada que celebrar”, y es por eso que se unieron activamente al paro y se pusieron en pie de lucha.

En Buenos Aires lo hicieron frente al Congreso de la Nación, lugar emblema en donde este año volverá a debatirse sobre la Ley del Aborto. Pasadas las 18.30 se leyó un documento largamente consensuado que vincula los ejes deuda, violencia y trabajo (remunerado y no).

EN EL CONGRESO PRESENTARON UN DOCUMENTO

La promulgación de una Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (ILE) que garantice aborto Seguro, Legal y Gratuito es la primera deuda que las manifestantes reclamaron y que unifica al movimiento de mujeres y disidencias, lo que se expresa en cada marcha en los pañuelos, vestimentas y gliters verdes.

Las mujeres marcharon con  la bandera de “Ni Una Menos”, la otra deuda clara para con las mujeres y personas trans: los femicidios y travesticidios.

“No nací mujer para morir por serlo. Se va a caer”, “No aparecemos muertas, nos asesinan”, “Mamá, hoy no llegué”, fueron sólo algunos de los carteles que reflejaron este reclamo y se entremezclan con las imágenes de las mujeres víctimas de femicidios.

En relación a la violencia machista, el documento recordó que “desde que arrancó el 2020, hubo más femicidios y travesticidios que días”.

El reconocimiento a las tareas de cuidados, la precarización de la vida, la brecha salarial fueron otras de las demandas que conforman esa deuda hacia “nosotras”.

Al expresar las demandas tanto en el trabajo reproductivo como productivo, indicaron que “reclamamos que nos den un salario digno para que nosotras podamos tener un solo trabajo” y aseguró que “la violencia y la discriminación a las mujeres se replica también en las instituciones sanitarias”.

En otra parte del documento expresaron que “necesitamos políticas públicas destinadas a que las mujeres ingresemos al mercado laboral formal, en los trabajos que generalmente ocupan los varones y son los mejores pagos, a la vez que necesitamos políticas de cuidado para redistribuir esas tareas”.

De las casas al espacio público, de las fábricas al congreso, de las mujeres cis hetero a los géneros no binaries pasando con las afro descendientes, de pueblos originarios, con discapacidad, todas tuvieron un lugar en el documento.

Fuente: Télam