Hay drones de todos los tamaños y con diferentes funcionalidades, generando mucho interés entre usuarios particulares, empresas y organismos por razones variadas, aunque a veces pueden ser un problema.
Ya sea porque se usen para espiar o por la simple intromisión de estos en áreas en las que no deberían estar, Drone Defender fue desarrollado por el Battelle Memorial Institute para poder derribar a un dron, pero sin que este se dañe.
Este dispositivo es portátil y tiene un alcance de 400 metros. Utiliza bandas ISM y señales de GPS para realizar su tarea, según detalla Mashable.
Por el momento no está disponible en el mercado y ha quedado limitado al uso gubernamental, pero se espera que este año llegue una versión comercial de este producto.
Para entender cómo funciona, el siguiente video muestra a Drone Defender en acción: