Los baches son un problema creciente para los conductores, que generan daños y costosas reparaciones. Para mejorar la resistencia de los autos, Ford recreó en Bélgica los efectos de los peores baches del mundo y superficies extremas, creando una pista de 1.9 kilómetros.
Esta ruta forma parte de un circuito de 80 kilómetros en las instalaciones de pruebas de Ford en Lommel, Bélgica. Incluye baches de Europa y Estados Unidos y simula más de 100 riesgos de 25 países de todo el mundo. Sólo durante los tres últimos años, la búsqueda de los ingenieros de temibles obstáculos en la ruta los llevó a Alemania, Austria, España, Francia, Italia, Reino Unido, Rusia y Suiza, además de a Asia, Australia y América del Norte y Latinoamérica.
Empleando un equipamiento similar al utilizado por sismólogos que estudian terremotos, los ingenieros atraviesan baches a velocidades de hasta 70 km/h utilizando sensores para registrar las cargas y tensiones sobre la suspensión y los componentes.
Por ejemplo, los pilotos de pruebas condujeron la nueva Transit a lo largo del circuito más de 5 mil veces como parte de un régimen de pruebas diseñado para simular diez años de uso intenso en sólo seis meses. Las instalaciones también incluyen un circuito de alta velocidad, baños de sal y barro y pruebas de corrosión en cámaras de alta humedad.
Este video muestra cómo se realiza el test de los vehículos: