A Usain Bolt le llegó uno de los momentos más importantes en su carrera como deportista. No es ningún récord mundial, o medalla, ni siquiera es un campeonato mundial de 100, 200 o 400 metros. El hombre más rápido de la historia tuvo su día de gloria pero como futbolista convirtiendo sus dos primeros goles.
El jamaiquino juega en el Central Coast Marines del fútbol australiano y en su primer partido como titular marcó dos goles en la victoria por 4 a 0 ante el South West United, en un encuentro de pretemporada.
El plusmarquista utiliza la camiseta número 95, en clara alusión a su récord mundial de 9,58 en los 100 metros llanos. “Estoy simplemente feliz por haber tenido una oportunidad y estoy orgulloso de mí mismo”, le dijo Usain a Fox Sports tras el partido.
Bolt, de 32 años y ocho veces campeón olímpico, siempre soñó con ser futbolista profesional y hoy apareció su primera recompensa en su nuevo deporte: fue la figura y se despachó con un doblete.
“Es muy humilde, ha encajado muy bien y su mejoría es enorme” opinan sus compañeros sobre el trabajo que ha hecho este tiempo, practicando también con Manchester United y Borussia Dortmund para poder lograr su sueño, ser futbolista profesional.