Las compañías se están esforzando en hacernos creer que todos necesitamos un smartwatch, y es claro el objetivo de crear este nuevo segmento como una necesidad para al menos una porción de los usuarios de teléfonos móviles.
Lo cierto es que por el momento hay pocos modelos en el mercado, con funciones limitadas, baterías que con suerte alcanzan un día y diseños que no necesariamente convencen del todo, aunque la evolución que tendrán estos gadgets en los próximos años podrían hacerlos mucho más interesantes e independientes, y alejarlos de ser un simple control remoto del teléfono que tenemos en el bolsillo.
Según IHS, para 2020, uno de cada veinte usuarios de smartphones tendrá un smartwatch, lo que marcará un crecimiento notable de lo que actualmente sucede, con un 2014 de pocas unidades vendidas y un 2015 que superará las dos cifras (en millones) empujado por el lanzamiento del Apple Watch.
En la actualidad, solo 1 de cada 500 usuarios de teléfonos inteligentes, cuenta con un reloj inteligente.