Es evidente que los fabricantes de smartphones no han logrado presentar innovaciones relevantes en el último tiempo que consigan diferenciarse y convertirse en el motivador del upgrade que tanto desean.
Por eso intentan presentar novedades (algunas que no lo son tanto) que suponen ser mejoras, aunque a veces el resultado no necesariamente es importante como para conquistar al mundo.
La doble cámara no es realmente ninguna novedad. Por ejemplo HTC la presentó hace años, y no consiguió demasiado éxito, al punto que luego abandonó esta forma y volvió a ofrecer smartphones con una sola cámara posterior.
Este año tenemos novedades como el LG G5 o el Huawei P9, en donde ambos cuentan con dos cámaras, y si bien prometen ventajas, no podemos decir que esto es algo que modifica totalmente la experiencia.
El rumor indica que el iPhone 7 Plus contará también con doble cámara (no el 7 más pequeño) y ahora se le suma que un mes antes, Samsung presentará el Galaxy Note 7 (o 6, aún el nombre no está definido) también con dos cámaras posteriores.
Parece que es una tendencia que todos siguen, y que buscará convertirse en un sinónimo de mejor calidad de imágenes, mejor zoom o profundidad, aunque la realidad quedará expuesta luego de algunos meses, en donde veremos si realmente se convierte en un nuevo estándar, o solo en una moda pasajera.
¿Necesitamos doble cámara? Probablemente no, pero las marcas eligen por nosotros.