Son muchos los casos que se han conocido sobre menores que realizan compras dentro de aplicaciones y juegos con cantidades importantes, muchas veces conociendo las claves de sus padres o utilizando sus tarjetas.
En este caso, el canadiense Lance Perkins le había dado una extensión de su tarjeta de crédito a su hijo en caso de necesitarla, y este se dedicó a jugar FIFA en Xbox y realizar compras dentro del juego.
Cuando llegó el resumen, el joven de 17 había consumido un total de 8.206 dólares en Xbox, algo que tomó por sorpresa tanto al padre como a su hijo.
Reclamando a la tarjeta de crédito, esta dijo que no podía hacerse cargo, a menos que denuncie a su hijo por fraude. Cuando Perkins contactó a Microsoft, la respuesta fue similar, hasta que indicó que se trataba de un menor el que había comprado.
Microsoft le devolvió todo el dinero gastado por su hijo, y Perkins agradece a la compañía por haberlo hecho e indicó que no habrá más consolas de juegos en su hogar, ni Xbox ni ninguna otra.
No solo las consolas pueden tener este riesgo, sino los juegos móviles con sus “in-app purchase” por lo cual siempre es importante colocar claves para la compra, y si un menor tiene su propia tarjeta de crédito, enseñarle a controlarse. No siempre las compañías van a responder así.