El rompimiento del bloque mayor de hielo del Glaciar Perito Moreno se concretó en la madrugada de este domingo, poco después de la hora 4, sin la presencia de testigos.
Cientos de turistas de la región, de otros puntos del país y del extranjero habían llegado al lugar para presenciar el evento, pero las autoridades del Parque Nacional Los Glaciares tuvieron que despejar desde la noche del sábado las pasarelas por seguridad.
Tal como había pronosticado el intendente del parque, Carlos Corvalán, poco después de las 3:30 de la madrugada se terminó de desmoronar el bloque mayor de hielo, aunque por falta de luz solar y por haber sido evacuadas en la noche las pasarelas por cuestiones de seguridad la visión del espectáculo natural a cientos no pudo ser presenciada por los turistas que desde todas partes llegaron con ese propósito.
El túnel en el Canal de los Témpanos del lago Argentino, cerrado en octubre pasado cuando en su avance el frente del glaciar tocó tierra en la Península de Magallanes, cayó cerca de las 4 de la madrugada.
El glaciar brindó su imponente espectáculo después de una jornada de sábado protagonizada por lluvias, que aceleraron el desgaste del hielo y la profundización de las rajaduras, dando paso a la ruptura total en plena madrugada.
Los turistas habían observado la inmensidad del glaciar durante varios días desde una pasarela situada a unos 400 metros, pero fueron retirados en la noche del sábado del lugar por medidas de seguridad.
El río helado de 31 kilómetros que desciende de las cumbres andinas en el sudoeste de Santa Cruz, contenido por los cerros, tiene un frente de casi 5 kilómetros sobre el lago Argentino, de donde emerge unos 60 metros exhibiendo sus vetas azules y las grietas que forma en su superficie la tensión del desplazamiento.
Con sus 254 kilómetros cuadrados de superficie, el más famoso de los 353 glaciares que alberga el parque nacional no es el de mayor tamaño: antes están en Viedma, de 977, el Upsala, de 765.
Sin embargo, el Moreno es una atracción mundial por el singular espectáculo del rompimiento, que en años anteriores ocurrió en 1988, 2004, 2006 y 2008.