Mucho se habla del próximo Samsung Galaxy F, sin embargo el S5, que ya se vende en todo el mundo desde hace aproximadamente dos meses, acaba de recibir un nuevo modelo con especificaciones más avanzadas.
El equipo cuenta ahora con un procesador más potente Snapdragon 805, y una pantalla de 5.1 QHD, la misma resolución del flamante LG G3, pero por ser de tamaño más pequeño consigue una mayor densidad de píxeles.
Este upgrade al S5 tiene el objetivo de frenar al nuevo teléfono de LG, que consiguió muy buenas críticas y en Corea del Sur –lugar de origen tanto de Samsung como de LG- comenzó con ventas que triplicaron a las del S5, según la prensa local.
Por el momento, este nuevo Galaxy S5 llamado LTE-A es lanzado exclusivamente en Corea, y no se conocen planes de que se expanda al resto del mundo.
Probablemente, quien quiera un teléfono de Samsung con ese procesador y esa deslumbrante resolución de pantalla, deba esperar al Galaxy F, previsto para el mes de septiembre.