Rosario, una ciudad con varias opciones para veranear

La costa y sus respectivos balnearios se presentan como los principales atractivos turísticos para disfrutar durante el verano.

La ciudad de Rosario se presenta como una alternativa interesante para vacacionar durante el verano. La costa rosarina, entre el balneario La Florida y la cabecera del puente que une la ciudad con Victoria, ofrece la posibilidad de disfrutar de playas naturales.

Además, en el mismo sector los turistas pueden degustar la mejor gastronomía santafesina y realizar una amplia variedad de actividades náuticas, entre muchas otras opciones, señaló el Ente Turístico Rosario.

En ese sentido, las playas de Rosario, con el Paraná como testigo privilegiado, permiten disfrutar de la tranquilidad y el relax con terapias holísticas, clases de yoga, avistamiento de aves y cabalgatas guiadas.

Por otro lado, el mirador Cuesta Alta marca el inicio del paseo costero, que desciende hasta el pie de la barranca, donde comienza el Paseo del Caminante, un extenso muelle peatonal que bordea el río a lo largo de más de mil metros.

El paseo, que cuenta con bares y restaurantes ideales para visitar en las noches de verano, se completa con un muelle destinado al ascenso y descenso de pasajeros.

A su vez, mediante un trayecto de 20 minutos en lancha desde este punto, se puede cruzar el río Paraná y dar la vuelta por detrás de la isla La Invernada, y así recorrer los distintos paradores ubicados en Paraná Viejo.

Los traslados se pueden realizar todos los días, de 11 a 20, y los turistas pueden desembarcar en los paradores El Pimpollal, donde hay deportes de playa; Corazón Verde; que se destaca por su ambiente natura; el pintoresco eco-camping Los Benitos; o en Wilson o Isla Libertad, que muestran un estilo isleño.

PARADORES Y PROPUESTAS PARA DISFRUTAR

El Pimpollal posee una infraestructura única en la región para eventos corporativos, actividades y paseos que fusionan lo rural con lo isleño y una playa que los fines de semana explota como el centro de la movida joven del Paraná Viejo.

Los turistas que lleguen a este parador pueden disfrutar de canchas de vóley y fútbol tenis en la arena, de un paseo rural para visitar criadero de cerdos, vacas, caballos y una huerta orgánica, de cabalgatas guiadas por los humedales de la zona, del avistamiento de aves y de una amplia gama de actividades y excursiones náuticas.

Por su parte, Corazón Verde es un restobar que abre sábados y domingos, entre las 12 y las 20, con una apuesta a un público tranquilo que disfruta de la naturaleza.

Además, en el lugar existe un amplio sector de arena para tomar sol y arboledas que dan sombra a mesas al aire libre. Allí es recomendable disfrutar de una gastronomía donde los peces de río a la parrilla son el plato sobresaliente.

Los Benitos, un eco-camping de estilo bohemio desarrollado desde 2005 para disfrutar del silencio y la naturaleza, tiene un bar y una proveeduría muy pintoresca que abre todos los días de 12 a 20. A su vez hay cabañas tipo dormis, zona de acampe con buena sombra y una propuesta gastronómica centrada en platos de pescado y recetas vegetarianas.

En tanto, las sesiones de masajes, las clases de yoga y experiencias relacionadas con la meditación y la limpieza energética y distintos talleres de terapias holísticas completan la oferta turística de este parador.

Otra alternativa turística es la Isla Libertad, que un espacio típicamente isleño, cerca del ingreso al Paraná Viejo, que ofrece cabañas tipo dormis, espacio para acampar, parrillas y lugares para realizar actividades deportivas en la arena.

Esta isla, además, se destaca por su propuesta gastronómica, donde sobresalen los platos de pescado de río a la parrilla, las tradicionales empanadas de pescado y el pan y los pastelitos caseros.

Télam