La entrega de tarjetas personales, un acto de cortesía en toda relación profesional, quedará en el olvido a partir de septiembre, al menos en Italia, donde será reemplazada por un brazalete electrónico que intercambiará los datos de las personas cuando se estrechen las manos.
El innovador dispositivo, llamado Airbusinesscard, será lanzado por la compañía homónima, fundada y administrada por Mauro Lafico, un joven originario de Lecce y especializado en mercados financieros en Londres, donde trabajó durante diez años, antes de instalarse en Milán para poner en marcha su propio proyecto.
El brazalete electrónico reconoce el gesto de estrecharse las manos y transmite en tiempo real los datos básicos de una persona como nombre, empresa, rol y otros detalles profesionales.
Las tarjetas personas virtuales se intercambian a través de estos dispositivos y los datos confluyen en una base que puede consultarse por e-mail o a través de una aplicación.
El Airbusinesscard, de alimentación eléctrica y recargable a través de USB, contiene un transmisor bluetooth de alcance limitado, un sensor de movimiento y una memoria.
El brazalete será entregado en una primera fase de prueba bajo la fórmula de alquiler temporal, como servicio a empresas que organizan ferias, congresos, conferencias y eventos de “networking”.