Con la presentación del nuevo iOS 7, que actualmente se encuentra siendo probado por desarrolladores y prensa especializada, Apple mostró entre sus novedades un nuevo diseño y mejoras en el asistente de voz Siri.
Siri fue originalmente lanzado/a en 2011 junto al iPhone 4S, y como sorpresa, esta apuesta de la compañía se mostró en estado beta (de prueba), del que parece no haber aún salido.
En iOS 7, la interfaz es mucho más elegante y sigue la línea del layout desplegado por la marca en el resto del sistema operativo. También incorporó nuevas voces, para las versiones en inglés, alemán y francés y como una de sus ventajas, respuestas a preguntas a través del servicio de Wikipedia.
Sin embargo, Siri sigue estando en pañales. Aún tiene un largo camino por recorrer, teniendo grandes problemas para entender funciones básicas.
En la Keynote del pasado 10 de junio, se había anunciado que el asistente podría, por ejemplo, bajar el brillo de la pantalla. En IMPULSO lo intentamos en inglés y español, sin obtener resultados positivos.
En español nos dijo que no podía realizar esa tarea, y en inglés brindó la temperatura mínima (por el término Low) pronosticada.
Tampoco pudo responder cuál es el nivel de batería:
A la hora de consultarle la temperatura, en ocasiones responde directamente con el dato puntual y en otras agrega algún comentario, a modo de humor, que -decididamente- no genera ninguna sonrisa.
Cuando se le preguntó por la sensación térmica, luego de dar la temperatura, en lugar de brindar esa información, nos envió el significado de sensación térmica de Wikipedia:
Sigue sin poder localizar películas fuera de Estados Unidos, Canadá u otros mercados europeos, aún cuando el propio Google lo hace desde su buscador:
Y a pesar de que ahora puede activar algunas aplicaciones, como Safari, no logra abrir páginas específicas en la web.
Siri en iOS 7 es, por ahora, una mejora estética destacada y acertada. Pero en términos de funcionalidad dista mucho de estar a la altura de ser un asistente de voz.
La incorporación de Wikipedia, como la posibilidad de publicar notas en Twitter y las búsquedas en Bing, son bienvenidas.
Pero, uno de sus mayores problemas, sigue siendo la necesidad de conexión a Internet (móvil o Wi-Fi) aún para funciones como llamar por teléfono, lo que resulta poco práctico, ya que se pierde tiempo (especialmente en las conexiones 3G) y se limita esta opción a tener que estar conectado en todo momento.
iOS 7 está en prueba y hasta su lanzamiento en la primavera (otoño boreal), se prevén entre cuatro y cinco actualizaciones hasta llegar a la definitiva. Quizás, algunos de estos problemas o carencias, logren solucionarse para entonces.
Norberto Sica es director editorial de IMPULSONEGOCIOS.COM.