Con solo cuatro años de vida, Xiaomi ha conseguido convertirse en la fabricante de teléfonos que más vende en China, según las últimas cifras arrojadas por Canalys, que ubican a la compañía local en lo más alto.
Xiaomi sigue impactando por el inagotable crecimiento que tiene en esa región y con casi 15 millones de teléfonos vendidos en el segundo trimestre de este año, su nivel de crecimiento no parece mostrar signos de estancamiento.
De esa forma, dejó a Samsung en segundo lugar en China, con algo más de 13 millones de unidades, seguido de cerca por Lenovo con cifras similares, y a Yulong y Huawei completando el Top 5.
Xiaomi logró su éxito combinando buen hardware a precios bajos y esto la lleva hoy a tener el 14% del mercado de los teléfonos en su lugar de origen, buscando expandirse a otras regiones.
Otros casos como el de Lenovo (que adquirió Motorola recientemente) o Huawei (que duplicó sus ventas de una año a otro, son ejemplos de que los fabricantes chinos vienen pisando fuerte y creciendo mucho más que los tradicionales.