UNA FIRMA QUE EMOCIONA

Para Marcos Portillo, el volante de Newell´s, la extensión del contrato es un premio al esfuerzo de él y su familia.

Los pibes están cumpliendo en Newell´s y uno de ellos, Marcos Portillo, comienza a ganar minutos y a mostrar sus cualidades. El juvenil, tiene en claro que tiene que ir despacio en este camino “Me siento cómodo siendo un volante mixto, recuperar y atacar, interno. Estoy atrás de Pablo Pérez y de Jero (Cacciabue), estoy aprendiendo, todavía no tengo en la mente ser titular en este torneo, veremos en el próximo. La firma de contrato fue muy emocionante, no lo podía creer”.

El sacrificio tiene su premio tanto para él como para sus seres queridos “Estoy viviendo un momento muy felíz, tanto para mí como para mí familia. Empecé de muy chiquito, desde los 3 años, soy de Villa Banana y empecé en el club Valencia, arranqué ahí con mi hermano, él es mayor. Jugaba con los más grandes, después jugué en varios equipos de barrio, hasta que me fui a probar en Tiro Federal y estuve hasta 2016”.

Con respecto a su camino hasta llegar a primera relató en Zapping Sport por Radio 2 “En séptima pasé a Newell´s, lo hablé con mi papá y él me dijo que fuera sin saber si había una prueba. Cuando fuí me probaron ese día y me dieron otra fecha para ir. Después de tres o cuatro pruebas me dijeron que iba a jugar en Newell´s. El primer técnico que tuve fue el mismo que me hizo debutar, Adrián Taffarel, la prueba me la tomó Gustavo Arciprete”

Está cómodo con el plantel que convive en este buen momento Leproso más allá de la última derrota ante Unión de Santa Fe que lo alejó, momentáneamente, de la zona de clasificación “Es un grupo muy unido, podés hablar tranquilamente con Pablo Pérez es un compañero muy bueno, siempre da buenos consejos también hablo con Lema o Brian Aguirre”.

EL RECUERDO DEL CLÁSICO

Sus mejores minutos en primera hasta ahora fueron, justamente, en el clásico “Esos partidos como hinchan se vive de otra forma, lo vas viviendo toda la semana y pensás solamente en que salga todo bien. Cuando entrás te olvidas de todo y querés jugar a la pelota, nada más” y sobre su juego, cerró la charla remarcando “No es necesario que siempre esté con la pelota, trato de buscar los espacios para poder recibir solo, me gusta picar a los espacios y dejar a un compañero con algún movimiento solo me llama mucho la atención”.