Hace exactamente un año, al puerto de Rosario llegó, proveniente de Santa Cruz de Tenerife (España), un buque de bandera alemana con 300 turistas a bordo.
Luego de la llegada de Ms Deutschland, se iniciaron contactos con operadores internacionales y representantes de Uruguay para alentar la llegada de nuevos cruceros.
Según pudo averiguar IMPULSO, la política del municipio en materia de turismo no está orientada al impulso de este tipo de receptores. La inversión en infraestructura y recursos humanos que se necesita para alentar el turismo de cruceros no se justifica en comparación con los beneficios que el mismo aporta. Los viajeros comen, beben y duermen en el mismo buque transatlántico, por lo cual el gasto que realizan en la ciudad sería mínimo en comparación con los recursos que se deben disponer para explotar ese nicho del turismo internacional.
Sin embargo, no se descarta que en el futuro algún otro operador ponga a Rosario entre los lugares a visitar en los paquetes promocionales europeos.
Es más, según estimaciones locales, un turista extranjero que llegua a la ciudad en un crucero podría dejar cerca de 60 dólares por día en concepto de compras y servicios.