En medio del debate por las posibles restricciones al ingreso de vehículos particulares al microcentro de Rosario, y el reclamo de distintos sectores para que se mejoren los servicios de Transporte Público, el concejal del PRO, Roy López Molina, dijo que "ninguna de las nuevas chapas de taxis que sean otorgadas, deberían salir a la calle sin contar con las medidas de control y servicio" aprobadas en 2008.
Hace cinco años se estableció que las unidades de taxi deberían contar con un blindex de seguridad, botón de pánico, cámaras, micrófonos, GPS y la posibilidad del pago con tarjeta para reducir el uso de dinero en efectivo y facilitar la transacción para el pasajero y evitar los problemas con el cambio de billetes.
A modo de ejemplo, el edil dijo que "cuando se dejó de utilizar el dinero como método de principal de pago en los colectivos, se redujeron considerablemente los asaltos a los micros".
Por otro lado, en diálogo con este medio, López Molina dijo que "no hay voluntad política de la administración socialista para avanzar sobre este tema y exigirles a las distintas cámaras la aplicación de lo ya aprobado por el Concejo".