Apple sigue siendo la marca de mayor valor de mercado del mundo. El trabajo logrado por Steve Jobs en todos estos años, permite que la compañía sea atractiva, admirada y aspiracional.
En el último año, la firma consiguió ventas récords del iPhone y del iPad, pero también varias críticas de los expertos de la industria, algunos medios y sus consumidores originales, quienes reclaman (reclamamos) una mayor innovación, luego de la fuerte competencia planteada por Samsung con su línea Galaxy.
Nokia, con su propuesta Lumia by Windows Phone, también está marcando el camino con un sistema operativo de diseño más limpio (que podría ser imitado en iOS 7) y grandes avances en hardware, aunque no logró aún que ese trabajo se vea reflejado en la cuota de mercado.
A la ausencia de innovación y un Tim Cook que no tiene el carisma de Steve Jobs ni en sus presentaciones ni como cabeza de la empresa, se sumaron -en el último tiempo- una serie de spots publicitarios que sorprendieron por su falta de estilo, poniendo a la empresa lejos de su posicionamiento "cool".
También hubo otros cambios, como el alejamiento de Steve Forstall como cabeza de iOS, quien fue reemplazado por Jony Ive, hasta entonces responsable de diseño de la firma y ahora también a cargo del look & feel de los sistemas operativos.
Pero hay más. La empresa necesita crecer en ventas (y evitar que Samsung siga comiéndole market share), pero también debe ser fiel a lo que la marca representa.
Estas últimas dos semanas, Apple lanzó dos comerciales realizados por la agencia TBWA que buscan llevarla a un camino en el que apela a las emociones. El primero, llamado Photos Every Day, mostraba como los usuarios de iPhone utilizan sus celulares de forma constante para simplemente tomar fotografías. El segundo, titulado Music Every Day y presentado por IMPULSO este viernes, hace eje en la música.
Música y fotos. Nada que ningún otro teléfono, incluso los más básicos puedan realizar. Pero Apple apunta con su nueva estrategia de marketing a la experiencia y a los sentimientos, para que el usuario se sienta único con su iPhone.
Y en este contexto, se puede comparar la publicidad de un aviso de dos marcas de autos de alta gama. Ambos transportan a su conductor de un lugar al otro y tienen, detalle más detalle menos, los mismos elementos de confort y seguridad.
La diferencia está en las sensaciones que cada marca transmite. Y a eso, enhorabuena, está volviendo Apple.