Apple no ha tenido su mejor año en cuestión de ventas, y fue justamente 2016 cuando por primera vez el iPhone vendió menos unidades que el año anterior.
El iPhone 7 no representa necesariamente una revolución, pero es un equipo que ha sido bien recibido, a lo que se le suma que su principal rival -el Galaxy Note7- sufrió fallas que obligaron a Samsung a retirarlo del mercado temporalmente, lo que le dio una oportunidad única a Apple.
Aunque Apple habría aumentado la cantidad de pedidos de componentes -presumiblemente por una mejor respuesta del mercado al iPhone 7 que la esperada- esto no evitaría que la compañía venda menos teléfonos que el año pasado.
Según indica Digitimes, Apple vendería en toda la segunda mitad de 2016 entre 80 y 84 millones de teléfonos, frente a los 85-90 millones del año pasado.
En general es un año difícil en el mundo de los smartphones, y pocas compañías logran crecer en ventas.