Si hay algo que distingue a los rosarinos es su capacidad solidaria en los momentos más duros. Los más de noventa días de cuarentena y la llegada de la pandemia complicaron muchísimo a miles de familia que lamentablemente se vieron afectadas por la imposibilidad de trabajar y de llevar un plato de comida a su casa.
A falta de fútbol, una de las áreas más importante en los clubes y que en este último tiempo crecieron mucho, sobre todo en época de crisis, son los departamentos que habitualmente se desempeñan en la parte social tanto de Newell’s como de Central con el afán de extender un brazo solidario al que más lo necesita.
Por eso tanto el Rojinegro como el Canalla decidieron hacer causa común y aprovechando el feriado repartieron importantes raciones de comidas a todos aquellos que se acercaron a los puntos de encuentros con su tupper para recibir esos “mimos” de parte de los clubes por los cuales se comparten la pasión de los colores.
En Newell’s los hinchas y simpatizantes se acercaron a recibir su porción de locro en las puertas del Coloso del Parque, donde se instaló la olla popular comandada por las peñas y filiales del club.
Por el lado de Central, el punto de encuentro fue la mítica esquina de Avellaneda y Génova, donde además de locro se repartieron empanadas.
La jornada duró varias horas desde la mañana hasta entrada la tarde, claro que se respetó el protocolo preparado para COVID-19. La felicidad de las miles de familias que pudieron disfrutar de un plato de comida dejó de lado por un momento la rivalidad extrema que viven Leprosos y Canallas.