Este año la inflación en Argentina cerrará en torno al 55%. Sumado a los registros de 2018, el país marcará un 100% de inflación en el término de dos años.
El aumento sostenido de los precios al consumidor genera dos realidades adversas en el mercado inmobiliario.
Los dueños de viviendas que vuelcan su unidad al mercado locativo tienen una rentabilidad que es de las más bajas de la historia (2,8 por ciento) y quienes alquilan deben destinar hasta el 60% del salario para cubrir los gastos.
Según el portal de clasificados Zonaprop, la rentabilidad de las propiedades continúa su descenso y disminuye a un 2,8% anual, cifra que toca un nuevo mínimo histórico. La caída del precio de los alquileres medido en dólares, consecuencia de la devaluación sistemática de la moneda, es mayor a la baja del precio de las propiedades.
Luego de la devaluación de 2018 el alquiler medido en dólares continuó bajo en relación con el precio de las propiedades. Se necesitan 36 años de alquiler para recuperar la inversión, un 22% más que un año atrás.
Por su parte, los asalariados que viven en una unidad rentada, debe destinar entre el 50 y el 60 por ciento de sus ingresos mensuales para poder alquilar un departamento de dos ambientes.