Las marcas tienen valor por sus nombres, sus logos, sus colores y sus formas, y fuera de la facilidad de los usuarios de reconocer un logo -un caso icónico el swoosh de Nike que puede omitir perfectamente su nombre- en el segmento tecnológico la interfaz juega un rol importante, y es el que puede resultar en un diferenciador a simple vista.
Apple ha impuesto desde el lanzamiento de su primer iPhone en el año 2007 los íconos para acceder a sus aplicaciones con forma cuadrada y curvas redondeadas, marcando un estilo que fue llevando a otros productos de la marca, como el iPod o la iPad, y que sus competidores, especialmente Android, también adoptaron, dependiendo del fabricante y la UI elegida, aunque Apple mantenga su fuerza en referencia a esta forma.
Microsoft, ha decidido diferenciarse de Apple, y ha impuesto -aunque aún es demasiado joven- su nueva interfaz llamada Metro UI, con cuadrados perfectos, líneas puras y ninguna curva, al mejor estilo Mondrian, que se diferencia fácilmente de Apple, y que luego de su adopción en Windows Phone 7, se expandirá tanto a Windows 8 como a Xbox.
HP, que adquirió meses atrás a Palm, decidió mantener los círculos como forma para su interfaz, y quedando como referente sobre esta figura, y Nokia, que en breve cambiará a los cuadrados perfectos de Windows Phone, ofrece una forma muy particular para sus productos con Meego.
La imposición de las formas no son sinónimos de éxito, pero facilitan la interpretación de los usuarios en un lenguaje que va más allá de los logos y los nombres, sin embargo Android hoy es líder en el mercado, sin poseer ninguna forma original.