El presidente Mauricio Macri abrió este jueves el 136° período de Sesiones Ordinarias del Congreso y aseguró que "lo peor ya pasó y ahora vienen los años en los que vamos a crecer".
“Los invito a vivir esta nueva etapa con el entusiasmo de hacer, con la emoción de tomar el futuro en nuestras manos y la alegría de saber que somos la generación que está cambiando la Argentina para siempre”.
Macri pidió a quienes opinan “distinto” que “por un minuto abran su mente y su corazón y piensen que todo lo que le estamos proponiendo es en absoluta buena fe, puede funcionar, está funcionando”.
“Nuestros verdaderos enemigos son la resignación, la indiferencia, y necesitamos de todos, unidos, porque los argentinos unidos somos imparables para derrotarlos con coraje, con entusiasmo, con fuerza y así dar lugar a esta argentina que tanto soñamos y nos merecemos”.
“Estamos en la dirección correcta” para afrontar la lucha contra la pobreza, dejando atrás muchos años de estancamiento y retroceso”.
“Y esto no sólo sucede en lo económico. Los argentinos estamos madurando”, subrayó.
“Gracias por marcar el camino y elegir la verdad, aunque a veces incomode, por entender que las cosas llevan tiempo y que no hay atajos ni soluciones mágicas” y “por comprometerse con el diálogo, que es la única manera de llegar a soluciones que incluyan a todos”.
El presidente le propuso a los senadores y diputados nacionales trabajar en una agenda “con desafíos concretos que nos ayuden a seguir creciendo, pero sin desconocer la importancia de otros temas significativos sobre los que venimos trabajando”.
“Y siempre pienso en qué es lo mejor para todos los argentinos. No vine a hacer lo que me conviene a mí o a mi gobierno”, advirtió.
Ratificó el rumbo “del cambio con gradualismo, un camino en el que todos los argentinos estamos unidos por el esfuerzo”.
En ese sentido, dijo que en contra de los que “critican por ir demasiado lento” y piden “hacer un shock de ajuste”, la prioridad del Gobierno “es trabajar para reducir la pobreza y asegurarnos de que ningún argentino pase hambre”.
“Y los otros nos piden que nada cambie, y yo les digo: si nada hubiese cambiado estaríamos como otro país hermano que está en una desintegración social”, indicó el Presidente.
“En estos dos años, los funcionarios nos pusimos límites como nunca antes para garantizar que no estamos acá para beneficiarnos. Ahora, hay reglas sobre cómo mostrar nuestro patrimonio, que estudian y resuelven posibles conflictos de interés y normas que definen límites para nombrar familiares en el gobierno, entre otras”.
También le pidió a todos los poderes del Estado a que se sumen a “esta tarea titánica” de seguir mejorando las calificaciones en el índice de Transparencia Internacional en que el país pasó en sólo dos años del puesto 106 al 85.