El gobierno de Mauricio Macri decidió cerrar la empresa Arbus, que conectaba los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque.
El servicio de micros había sido inaugurado en agosto de 2014 por la administración de Cristina Fernández de Kirchner, y funcionaba todos los días de 6 a 24, con una frecuencia de 30 minutos.
El medio de transporte era una propuesta que contaba con prestaciones de calidad a bordo de las unidades tales como conexión Wi-Fi, cámaras de seguridad, espacios porta equipaje y televisión digital abierta.
Según el gobierno nacional, la firma estatal causaba un déficit de 20 millones de pesos.
De esta forma, el mercado queda liberado exclusivamente a los micros de Tienda León o a las conexiones vía remises o taxis.