Lo primero que generó la noticia sobre el lanzamiento del smartphone de Pepsi fue sorpresa. Es que no es algo esperado, unteléfono con el branding de una compañía de bebidas, un mercado muy alejado del propio.
Pero al verlo, no parecía tan extraña la propuesta, ya que se trata de un equipo fabricado por Koobee de buenas prestaciones, diseño elegante y un precio accesible para China, el único mercado en el cual está el plan de lanzarlo.
Pero Pepsi no decidió ponerlo a la venta directamente, sino lanzarlo a través de un sitio de crowdfunding, que se utiliza generalmente para recaudar los fondos y que los compradores actúen como inversores, con un monto total mínimo para alcanzar que lleva a que el producto se convierta en realidad.
Es evidente que Pepsi no es una compañía que necesite de capital (como la mayoría que utilizan estos sitios) sino que es parte de su estrategia para capturar la atención de los usuarios y medir la respuesta.
Sin embargo, justamente la respuesta no es la esperada hasta el momento, y a solo 3 días para que finalice el periodo de crowdfunding, el Pepsi Phone todavía no llegó a la mitad de la recaudación necesaria, poniendo en riesgo al proyecto y a la decisión de la compañía de lanzar un smartphone.
Iniciando el lunes, la recaudación era de aproximadamente ¥1.350.000 (US$ 210.000) mientras que el objetivo a alcanzar es de ¥3.000.000 (US$470.000)lo quefinaliza el 3 de diciembre.
Parece una tarea muy difícil que se llegue a alcanzar esta cifra y un revés que Pepsi seguramente no esperaba.