Los espacios gastronómicos de Rosario deberán adaptarse paulatinamente a una modificación de una ley nacional mediante la cual tendrán que tener menús para celíacos disponibles en sus cartas todos los días.
De acuerdo a los empresarios consultados por #IMPULSO, estiman que la adecuación a la norma será de manera gradual y, aunque reconocen que les insume un costo superior, son optimistas en que se podrá llevar adelante. El aumento en los costos no es únicamente por el precio superior de las materias primas sino porque deben readecuar las cocinas y los elementos para evitar la contaminación de los alimentos.
Algunos empresarios ya piensan también en la posibilidad de tercerizar el servicio y contar con proveedores que les entreguen directamente el plato terminado cada vez que algún cliente lo requiera. Si bien en estos casos, estiman que el costo será menor al que deben asumir reorganizando las cocinas, también reconocen que es un riesgo depender de un tercero para un requerimiento del momento.
En Rosario existe una ordenanza aprobada en 2010 tras un proyecto del concejal Jorge Boasso que plantea la necesidad de que los bares y restaurantes cuenten con platos libres de gluten. Sin embargo, hoy por hoy, el porcentaje de los espacios gastronómicos que lo cumplen no llega al 20 por ciento.
Hace pocos meses inauguró en Pichincha Justino, el primer espacio gastronómico que tiene su carta especialmente diseñada con propuestas sin TACC y, en su momento, la Oficina de Defensa al Consumidor junto a la Cámara de Diputados, el Concejo Municipal y la Asociación Casco Histórico le entregaron un reconocimiento al restaurante Pampa por ser pionero en la ciudad en contar con platos para celíacos.
En Argentina el uno por ciento de la población es celíaca y se calcula que por cada caso efectivo hay otros ocho sin diagnosticar.