Wi-Fi se ha convertido en un estándar presente en prácticamente todos los lugares en donde vivimos o trabajamos, pero una nueva tecnología se convierte en el próximo avance de la transmisión de datos sin cables.
Luego de muchas pruebas de laboratorio, recientemente se realizó un test real en Estonia y el resultado fue óptimo, consiguiendo una velocidad 100 veces más rápida que el Wi-Fi.
Li-Fi utiliza la luz para transmitir la información a través del aire, y si bien la luz ya es utilizada en la fibra óptica de alta velocidad, utilizar la luz para hacerlo sin cables es una tarea mucho más dificultosa, sin el túnel que la guie hacia donde debe ir, según detalla Telegraph.
Esta tecnología tiene origen en 2011 y Harald Haas ya había demostrado cómo la luz puede transmitir datos a velocidades sorprendentes.
A diferencia de la señal de Wi-Fi –que puede traspasar las paredes- la luz no puede hacerlo, por lo cual se limita a los lugares en donde esta pueda llegar, y aunque esto parece una desventaja, puede resultar ventajoso en cuestión de seguridad.
Mientras las pruebas pilotos continúen siendo exitosas, el futuro puede ser brillante para Li-Fi y hay muchas industrias que podrían estar interesadas, como por ejemplo la de la aviación para sus sistemas de entretenimiento a bordo en los aviones.
Las lámparas podrán en breve no solo iluminar, sino que también mantenernos conectados.