Las políticas de educación sexual de Brasil se encaminan hacia un insólito giro, ya que la ministra de Derechos Humanos, Mujer y Familia, la pastora Damares Alves, lanzará una campaña para que niñas y adolescentes de 10 a 18 años adhieran a la abstinencia sexual, un discurso que choca con las políticas del Ministerio de Salud.
Alves, la segunda ministra más popular del gabinete del presidente Jair Bolsonaro, es la principal figura que conecta al gobierno con las clases bajas evangélicas que fueron determinantes para el triunfo del ex capitán ultraderechista en 2018.
En se momento, Bolsonaro consiguió seducir a las franjas de la población que desde 2002 abrazaban las políticas del Partido de los Trabajadores (PT), que dirige Luis Inacio “Lula” da Silva.
Ahora, Damares impulsa sus políticas hacia las mujeres niñas y adolescentes en una lucha contra la erotización precoz y también contra el inicio sexual precoz, en una campaña que será lanzada el 3 de febrero, en víspera de los festejos de Carnaval, e inspirada en algunos estados de Estados Unidos y en Uganda.
Alves, una pastora de la pentecostal Iglesia Quadrangular, pisó fuerte en el ala más conservadora del gobierno y tiene la venia de Bolsonaro para lanzar la campaña de educación sexual.
El diario O Globo reveló un documento interno del ministerio que indica que el inicio precoz de la vida sexual puede llevar a “comportamientos antisociales y delincuentes, alejándolos de los padres, la escuela y la fe“.
Télam