Noviembre siempre es un mes clave para la venta de consolas, y en 2013 se lanzaron en ese mes las nuevas generaciones, incluyendo a la PS4 por el lado de Sony y a la Xbox One por el de Microsoft.
Sony realizó un rollout mucho más rápido a nivel global, mientras que Microsoft comenzó solo con un puñado de mercados y recién se expandió este año, llegando en septiembre a varios países latinoamericanos, y en diciembre a Argentina.
Con la PlayStation 4, Sony logró desde su lanzamiento liderar la venta de consolas a nivel global, y puntualmente en mercados clave como Estados Unidos, donde estuvo todos los meses al frente en ventas.
La Xbox One era más cara (US$ 500, frente a los US$ 400 de PS4) y eso parecía un factor que colaboraba para que Sony quede al frente, por eso Microsoft decidió separar a Kinect y ofrecerlo como accesorio para poder reducir el precio.
Con noviembre como mes clave, Microsoft ofreció promociones, descuentos de US$50 y bundles con algunas de sus franquicias más importantes, y el resultado fue un éxito, consiguiendo récord de ventas.
Según reporta GeekWire en base a cifras de NPD, Microsoft vendió en noviembre 1.2 millones de Xbox One solo en Estados Unidos y logró destronar a la PS4. Además, también logró pasar al frente en Reino Unido, otro mercado considerado clave.
Los descuentos y el Black Friday parecen haber ayudado a Microsoft y su consola, y todavía queda diciembre como un mes más que relevante para la venta de este tipo de productos, por lo cual la lucha estará más fuerte que nunca.
Si bien no se conocen las cifras exactas totales, se estima que Sony todavía está al frente en el acumulado desde el lanzamiento, aunque Microsoft podría estar ahora mucho más cerca.