Luego de que durante el viernes y primeras horas del sábado, algunos vuelos que partían o llegaban al aeropuerto de Rosario sufrieron algunos inconvenientes tras la salida de servicio de uno de los remolcadores push-back, que sirven para movilizar a las aeronaves desde la pista principal hasta la plataforma, la situación quedó completamente normalizada.
En la mañana del sábado, la estación aérea recibió por parte de la firma Intercargo, la única en el país que brinda el servicio de los remolcadores, un segundo tractor push-back, con lo cual ahora el aeropuerto cuenta con dos unidades para poder movilizar a los aviones.
Además, de acuerdo a lo informado en privado a #IMPULSO por las autoridades de la terminal, “esta semana comienzan las obras para intervenir una de las dos calles de rodaje, en este caso la denominada Bravo, junto a algunas losas de la plataforma, lo que se hará sin alterar la operatoria”.
Por otro lado, recordemos que el aeropuerto de Rosario cerrará por obras luego del primer trimestre de 2017, aún en fecha a confirmar según información publicada inicialmente por el portal especializado en viajes Conocedores.com y luego reproducida por otros medios.
En contacto privado con el sitio desde la estación explicaron los motivos y aclararon que la pista de aterrizaje se encuentra en perfecto estado. “Cuando un avión aterriza lo hace en la pista, desde allí pasa a una de las calles de rodaje y entonces se detiene en la plataforma que es donde descienden los pasajeros. Debido al incremento exponencial de vuelos que se registró este último año, se registraron algunas rajaduras en las calles de rodaje y plataforma. Es en esos espacios en donde se hará la restauración”.
El aeropuerto se encuentra operando normalmente, y cerrará el año con récord de pasajeros y vuelos domésticos e internacionales. El desafío para 2017 será emprender las mejoras y comenzar a planificar la construcción de una nueva terminal, algo que ya fue anunciado por el gobierno provincial.