El nuevo sistema de licencias médicas para docentes en la provincia de Santa Fe logró bajar el número de maestros que faltan a clases y se alcanzó un ahorro notable en términos económicos.
Se redujo casi a la mitad la cantidad de licencia por enfermedad y el ministerio de Educación logró ahorrar 400 millones de pesos.
La ministra de Educación de Santa Fe, Claudia Balagué, explicó que a raíz de un entrecruzamiento permanente de datos, fue posible reducir “casi a la mitad” el nivel de ausentismo de maestros frente al grado.
“En los últimos años, teníamos un valor fluctuante de ausentismo que se ubicaba en el 18 por ciento; hoy estamos en nueve, es decir, la mitad”, explicó.
La depuración de licencias muchas veces mal otorgadas le permitió al estado ahorrar entre 2015 y 2016, unos doscientos millones de pesos; en 2017 unos 120 millones, y en lo que va del año, otros 40.
“En total, llevamos ahorrados casi 400 millones de pesos, que usaremos para infraestructura escolar, para nuevos jardines, para capacitación docente”, planteó la ministra.