La estación transformadora del Gran Paraná, que se construye en el acceso norte de la capital entrerriana, presenta un avance de obra del 45 por ciento y podría estar terminada para mayo o junio del año próximo.
Una vez finalizada la obra, se duplicará la capacidad de generación de energía eléctrica para buena parte de la provincia de Entre Ríos, y aliviará la situación en Santa Fe, que actualmente solventa una parte del consumo de la provincia limítrofe.
Así, se verán beneficiados un millón de personas de manera directa y otras 800 mil de forma indirecta, a partir de la puesta en funcionamiento de la nueva estación que significará la garantía de la provisión del servicio, sobre todo, en épocas estivales cuando la demanda se dispara.
En los últimos días llegaron dos transformadores de 250 mil kilos cada uno que arribaron a la ciudad provenientes de Brasil. Así, comenzará la instalación de ese equipamiento en el predio y una vez que esté operativo se asegurará una previsibilidad del consumo para los próximos 20 años.
La obra demandará una inversión total superior a los 700 millones de pesos y es la más importante de la región de los últimos 50 años. Actualmente, en el predio trabajan diariamente 270 operarios.
Con esta mega obra, la provincia de Entre Ríos dejará de depender de Santa Fe en materia de energía eléctrica y, a partir de ese cambio, ambas provincias podrán trazar estrategias energéticas independientes y superadoras para los próximos años.