La comedia “Clementina” ganó el Gran Premio del Bafici

La galardonada cinta rescata acontecimientos de la vida real y los transforma en una dulce comedia encantada, ficcionalizando avatares surgidos en la pandemia y en la vida de los directores, pareja en la realidad.

La argentina “Clementina”, ópera prima de Agustín Mendilaharzu y Constanza Feldman, obtuvo el Gran Premio y Mejor Largometraje de la Competencia Oficial Internacional de la edición 23 del Bafici, que comenzó el 19 de abril y culmina este domingo con algunas proyecciones más en sala y cintas que todavía se pueden ver a través de Vivamos Cultura.

Mendilaharzu debuta como director, pero tiene una larga trayectoria como director de fotografía y teatrista y es uno de los miembros fundadores y cabeza decisoria de Pampero Cine, mientras que Feldman es actriz y bailarina.

En tanto, la realizadora catalana Neus Ballús ganó en el rubro Mejor Dirección por la muy buena cruda visión sobre las migraciones de su filme “Sis dies corrent”.

“Carrero”, opera prima de Fiona Lena Brown y Germán Basso, sobre la cruda realidad, hecha ficción, que explora la dura situación de las barriadas del conurbano, se llevó el premio Estímulo al Cine Argentino,

También en la Competencia Internacional pero en el apartado de cortometrajes, se impuso la argentina “Ida”, de Ignacio Ragone.

En cuanto a la Competencia Argentina “Amancay”, de Máximo Ciambella, ganó en Mejor Película, mientras que “La edad media”, de Alejo Moguillansky y Luciana Acuña -otra producción de Pampero Cine-, ganó en Mejor Largometraje, y “El nacimiento de una mano”, de Lucila Podestá, como Mejor Cortometraje.

Comenzada el miércoles 20 con la proyección del documental-ensayo “A vendredi Robinson”, de la iraní Mitra Farahani, la Competencia Internacional mostró una poco frecuente, pero finalmente efectiva, inclinación por el humor negro y plagado de ironía, lo que consiguió el efecto -perseguido o no- de presentar en cartel películas para un público menos cinéfilo que el que suele concurrir al Bafici.

Uno de los puntos altos de la principal sección del festival fue la argentina “El Sistema KEOPS”, en el regreso de Nicolás Goldbart a la dirección tras 12 años, con una historia de amigos, observados y perseguidos por una logia secreta y macabra, que deciden resolver todo a las trompadas.

“Como un Bud Spencer y Terrence Hill mala onda”, dijo Goldbart a esta agencia a propósito de la premiere.

En el mismo tren de sacar sonrisas, pero desde diferentes ángulos, se proyectaron la absurda y delirante “L’Etat et Moi”, del alemán Max Linz; “La Croisade”, culebrón francés de Louis Garrel que falla al final, pero no por eso pierde la gracia, y la más que atractiva “El pa(de)ciente”, de la chilena Constanza Fernández, que logra congeniar en un anciano médico los conflictos sociales, sanitarios, familiares y hasta éticos de la sociedad actual.

Un punto alto, sin embargo, llegó desde Alemania con “Le prince”, de Lisa Bierwirth, que muestra el choque de culturas, prejuicios y anhelos en la piel de una pareja conformada por una alemana y un congoleño.

Fuente: Télam