El intendente Pablo Javkin suscribió el convenio de adhesión municipal al Plan Nacional de Lecturas, durante un encuentro con el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta; el gobernador Omar Perotti y el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, que se desarrolló en la Biblioteca Argentina, emblema de las políticas culturales de Rosario.
“Me quedó grabado desde muy chiquito un relato, de un gran poeta argentino, Armando Tejada Gómez, en el que hablaba de su infancia y su adolescencia, y en donde contaba una historia en la que le dibujaban caballos en una casa en un chico. Y que ese encuentro le generaba ‘el lado más pájaro del alma’. Pocas cosas deben despertar más el ‘lado pájaro’ que un cuento, que una historia, que un dibujo, que imaginar”, expresó Javkin y felicitó la iniciativa del gobierno nacional.
Y agregó: “En estos días estaremos poniendo en marcha en la ciudad el Plan Alimentar, claramente una prioridad en Argentina, que es que en nuestro país no haya ni un niño ni una niña que no pueda estar alimentada. Y así como queremos que ningún niño ni ninguna niña tenga dificultad para alimentarse, tampoco podemos permitir que haya un solo chico ni chica que no tenga la posibilidad de escuchar un cuento antes de irse a dormir, de contar una historia, de imaginar un mundo”.
LIBROS QUE SE ABRAN
Por su parte, Trotta explicó que el Plan Nacional de Lecturas “no es sólo la adquisición y distribución de libros, es una parte y no es poco, pero también tenemos que lograr que esos libros al llegar a nuestras escuelas, sean abiertos. Que podamos reinstitucionalizar los espacios de la lectura recreativa en las escuelas de todos los niveles”.
UN PROGRAMA FEDERAL
El Plan Nacional de Lecturas es un programa del Ministerio de Educación de la Nación que trabaja en todo el país para la formación de lectoras y lectores, como lo establece la Ley de Educación 26.206.
El equipo está integrado por representantes que trabajan en cada jurisdicción y articulan políticas públicas de promoción de lectura a través de cinco coordinaciones nacionales. Está destinado a llegar a 10 millones de niños y adolescentes de los niveles primario y secundario de todo el país.
Entre las novedades del Plan se encuentra que la distribución de libros estará apoyada por una red federal de mediadores, para acercar la lectura como un acto cotidiano.
Y habrá un Consejo Asesor encargado de definir los libros a editar. Además, el Estado va a desarrollar contenidos en formatos digitales, en línea con los nuevos hábitos de consumo cultural.