La tecnología habilita a nuevos servicios, y el caso de Uber es uno de ellos, que ha ingresado con fuerza en el mundo, actualmente disponible en 50 países, generando un cambio en los hábitos de gran parte de la sociedad.
Uber ya ha ingresado a América Latina, y está disponible en Ciudad de México, San Pablo, Santiago, Lima y Bogotá, entre otras, aunque uno de sus mercados más fuertes en Estados Unidos, lugar de origen del servicio.
A través de la aplicación los usuarios pueden solicitar un auto, que los llevará al destino deseado, y los vehículos son variados, desde más a menos lujosos, y por la falta de regulación, los precios pueden ser más competitivos.
El crecimiento de Uber -y otros competidores como Lyft- han hecho que en Estados Unidos el valor de las licencias de taxis haya caído, según reporta New York Times.
En Nueva York o Chicago se ha reducido en un 17% desde el año pasado, mientras que en otras ciudades como Boston ha llegado al 20%.
Esto tiene preocupados a los dueños de licencias de taxis, que han visto no solo una reducción en los ingresos, sino que temen que las licencias sigan perdiendo valor, si servicios como Uber siguen avanzando.
La realidad es que en muchos casos resulta más económico solicitar un auto en Uber que un taxi tradicional, y esto –sumado a la comodidad de las apps- está motivando a que el mercado se vuelque a estos nuevos servicios.
Lo cierto es que la regulación será clave para que el tradicional servicio de taxis se mantenga fuerte, y con el avance global de Uber, el mundo deberá estar atento.