Las construcciones no tradicionales ganan terreno en Rosario a partir de la necesidad de adaptar los proyectos a los requerimientos del mercado actual y a los espacios disponibles. El estudio de arquitectura I+GC [ar] desarrolló un emprendimiento inmobiliario que rompe con el paradigma tradicional del edificio en altura y que ya se construyó en Rosario.
Se trata de un proyecto que comprende tres viviendas cuádruplex que permiten adaptarlas a las necesidades familiares y profesionales actuales. Están desarrolladas sobre un terreno en una esquina y es uno de los pocos proyectos de este tipo en la ciudad.
Las tres viviendas verticales están ubicadas en la intersección de Suipacha y pasaje Noruega, es decir entre Zeballos y Montevideo. La intención de los arquitectos fue la de cambiar el paradigma tradicional de edificio en altura y resolver el desafío con viviendas verticales y apareadas, que pueden abarcar uno, dos o tres dormitorios, o adaptarlos para estudios profesionales o consultorios.
Asimismo, las tres viviendas tienen patio y terrazas accesibles y la colocación de las escaleras sobre las fachadas no sólo invierte el modelo habitual de construcción sino que permite un mejor desarrollo de los ambientes y aporta una imagen atractiva.
Uno de los responsables del proyecto, el arquitecto Matías Imbern contó que “el proyecto plantea una nueva búsqueda arquitectónica con la disposición de los ambientes”. “En la planta baja están las cocheras y en algún caso un estudio profesional y en otros los lavaderos y parrilleros. En una primera planta se ubican el living y la cocina, arriba los dormitorios y luego hay una salida a una azotea accesible”, describió.
Este tipo de construcciones promueve nuevos desafíos arquitectónicos y conjugan las respuestas a las necesidades habitacionales actuales con una imagen que sobresale dentro de la trama urbana.