Donald Trump se transformó en el tercer presidente de Estados Unidos que enfrentará un juicio político en el Senado, luego de que la Cámara de Representantes aprobara los dos cargos en su contra de abuso de poder y obstrucción al Congreso en una histórica decisión que marcará para siempre el mandato del líder republicano.
Tras un largo debate en torno a un espinoso asunto que divide tanto al Congreso como a la nación a las puertas de un año electoral, los congresistas aprobaron por 230 votos contra 197 y una abstención (además, tres legisladores no votaron) enjuiciar a Trump por abuso de poder por haber pedido a Ucrania investigar a su rival político demócrata Joe Biden mientras retenía ayuda militar para ese país.
Acto seguido, y como se esperaba, la cámara, controlada por la oposición demócrata, aprobó por 229 votos contra 198 y una abstención (tres congresistas no votaron) el cargo de obstrucción al Congreso por la negativa de Trump a cooperar con la investigación parlamentaria y por ordenar a funcionarios no comparecer a dar testimonio ante las comisiones investigadoras.
La afiliación partidaria resultó determinante en el resultado de la votación, ya que ningún representante republicano votó a favor de los cargos y casi todos los demócratas aprobaron los cargos menos dos en la primera votación y tres en la segunda,
Aprobada la imputación, el presidente será juzgado ahora desde principios del mes próximo en el Senado, donde los republicanos, que son mayoría, anticiparon que vedarán el testimonio de más testigos y lo exculparán de las acusaciones, que consideran políticamente motivadas.
Sin esperar el final de la sesión, Trump acusó a los demócratas de “asalto” a la mitad de la discusión en la cámara baja del Congreso.
La votación en la Cámara de Representantes convirtió a Trump en el tercer presidente de Estados Unidos reprobado por la Cámara de Representantes, después de Bill Clinton en 1998 y Andrew Johnson en 1868.
En el caso de Clinton, el Senado rechazó el impeachment gracias a la mayoría demócrata, y lo mismo sucedió con Johnson.
El presidente republicano Richard Nixon no llegó a ser sometido a la votación del impeachment porque presentó su renuncia en 1974 por el escándalo del ‘Watergate’.
Fuente: Télam