Se dieron mil vueltas, buscaron millones de variantes, el candidato uno era Eduardo Domínguez, después Cocca, pasando por Soso, Gamboa, Gustavo Quinteros y por último Lavallén, pero al final del camino, volvió a encontrar al mismo nombre que reemplazó a Omar De Felippe, Héctor Bidoglio.
La impericia de la comisión directiva a la hora de planificar la búsqueda del sustituto del ex técnico De Newell´s Old Boys, más los conflictos económicos y dirigentes atados a un juez riguroso con los números es un cóctel demasiado peligroso.
Que no le terminaba de cerrar el proyecto, que no llegaban a pagar ni el 50% del sueldo del cuerpo técnico, que no lo dejaba salir la dirigencia, o que ya comenzaba la pretemporada fueron algunas de las respuestas que encontraron los mandamases leprosos.
Y finalmente la historia vuelve a repetirse. Se pondrán todas las fichas en el técnico que fue rueda de auxilio en las últimas fechas y que sacó seis puntos sobre seis posibles. Hubo un manoseo innecesario, pero para Héctor Bidoglio la chance de su vida tocó la puerta y no la piensa dejar pasar.