Francia prepara una hoja de ruta para la vuelta a la normalidad después de que se termine dentro de dos semanas el aislamiento impuesto en el país para mitigar el impacto del coronavirus.
El primer ministro francés, Édouard Philippe, mantuvo reuniones el sábado y hará lo mismo durante este domingo para definir cuestiones consideradas esenciales, entre ellas las vinculadas al transporte, la distribución de mascarillas y la realización de test para detectar la Covid-19.
En tanto, las autoridades -que en el último recuento reportaron esta tarde 124.114 enfermos y 22.614 muertes por coronavirus- no quieren precipitarse a tomar decisiones anticipadas.
Por su parte, el ministro de Salud, Olivier Verán, indicó que el objetivo que persiguen es llegar a hacer entre 500.000 y 700.000 test semanales cuando el próximo 11 de mayo se levante el confinamiento y precisó que actualmente están realizando unas 50.000 pruebas diarias.
Además, las autoridades coinciden en que hacerle la prueba a los más de 60 millones de franceses sería “imposible“, por lo que se dará prioridad a los sospechosos y a quienes hayan estado en contacto con casos confirmados de coronavirus, consignó la agencia de noticias EFE.
Por otro lado, el presidente francés, Emmanuel Macron, dejó claro el jueves en una videoconferencia con alcaldes que el desconfinamiento progresivo debe elaborarse a través de una colaboración estrecha con los distintos representantes territoriales.
Télam