Los relojes inteligentes se venden desde hace ya más de un año, con valores que rondan entre los US$ 150 y US$ 300 en su mayoría, aunque la llegada de la apuesta de Apple va un paso más alto en precio, partiendo desde los US$ 350 hasta los US$ 400 (para el modelo más económico) y con modelos cerca de los US$ 1000 hasta los US$ 17.000 para el de oro.
Sin embargo, hay un gran margen que Apple tiene por su fuerza de marca, y según IHS iSuppli, que analiza los componentes de diferentes equipos, el Apple Watch más económico le cuesta a Apple US$ 83.70 para fabricarlo.
Esto le daría a la compañía una de las rentabilidades más altas entre sus productos –si el análisis fuera correcto- aunque a esto habría que sumarle la investigación y desarrollo de una nueva categoría para la compañía, que no está tenida en cuenta en esta medición.
Si bien Tim Cook indicó que la rentabilidad del Apple Watch no es tan alta, las empresas nunca indican cuanto le cuesta exactamente fabricar un producto en China, ni dan detalles de los valores de producción.
El Apple Watch es el primer producto nuevo de la empresa en cinco años, y si bien lejos está del impacto de otros productos para la marca con un lanzamiento sin cifras espectaculares, podría convertirse en el futuro en un segmento interesante, si el mercado lo aprueba.